Aquellos bandoleros que, según nos contaban nuestros Abuelos, poblaban España de muchas leyendas y algunas canciones, debieron dedicarse, además de a asaltar Diligencias y otras menudencias, a procrear y en verdad que debieron hacerlo mucho y bien, ya que dejaron el País tan llena de descendientes, que hoy, apesar de los años transcurridos, hay tanto "bandolero" que si hubiera que cantarlos a todos no habrían cantautores suficiente en la Península.
Aunque hay una diferencia notable entre aquellos y sus descendientes de hoy: Aquellos salían a los caminos, se la jugaban en las calles; robaban pero exponían sus vidas, ante los atacados y también ante la Justicia, sin embargo los de hoy, no solo no exponen sus vidas, ni tan siquiera se ven obligados a salir de sus casas. Los botines se los sirven en bandeja
