viernes, 4 de enero de 2013

NACIONALISMOS

Jueves, 27 Diciembre 2012

No me gustan nada los Nacionalismos, claro que, a decir verdad, me gustan aun menos los Centralismos. Que un señor, sea la que sea su región, esté orgulloso, por ejemplo, de sus ojos achinados y de su nariz aguileña, pues me parece bien, es lo suyo y como suyo tiene que conservarlo. Que otro, también del cualquier región, arrastre les erres al hablar y las convierta en eses, pues mira que bien, si hasta puede resultar gracioso y digno, por supuesto, de de que, quienes así hablan, defiendan sus eses y las lancen al viento con la galanura de que dotan a todas sus cosas. Que otros tengan como único patrimonio el haber prestado sus llanuras a las andanzas egregias del Quijote. pero defiendan este patrimonio como lo hubiera defendido el propio Don a Alonso, pues mire usted que bien.
Que cada cual defienda los rasgos más característicos de su linaje, me parece justo y loable,  de ahí que no me caigan nada mal los Nacionalismos, siempre y cuando para defenderlos no se recurra al "A capa y a Espada".
Por el contrario el Centralismo, por lo general, no defiende nada y, sin embargo, lo quiere acaparar todo y es, aun peor, que no se conforme con acapararlo, sino que además quiere cambiarlo, desea acabar con los ojos achinados y las narices aguileñas, lo mismo que con el cambiar las erre en eses. Ellos, los centralistas, lo quieren todo a su imagen y semejanza y, a mí, personalmente, eso ya no me gusta tanto
Prefiero que cada cual sea tal y como se siente, respetando, como es lógico, lo que cada uno de por si siente.


HOY 25 DE DICIEMBRE

HOY 25 DE DICIEMBRE

Vaya por delante mi recuerdo a todas aquellas personas, que han sido muchas, que se han visto obligadas  en estas Fiestas a pasar sus celebraciones fuera de sus casas y quien sabe, a lo peor, sin un techo que los cubriera. Y no me estoy refiriendo, como creo que es evidente, a los del "botellón" o los de la juerga, me refiero a los desahuciados, a lo parados y a todos aquellos, en general, a los que nuestros dirigentes, obligados, dicen, por una crisis que no han sabido atajar, han condenado a la más negra de las miserias.
Y no voy a hablar ni de Política ni de economía, que de eso ya hablan bastante los que saben e incluso yo me atrevo en algunas ocasiones; voy a hablar a pie de calle, de lo que veo y de lo que oigo: de los Abuelos que han tenido que acoger a sus hijos y nietos, para compartir una Pensión, yo mismo soy pensionista, que cada vez da para menos y hay que compartirla con más. De las jóvenes parejas, en paro los dos y con hijos y que han  de acudir a Cruz Roja para tener, al menos,  una comida al día...En fin, que con todos ellos en la mente y en el corazón, he querido compartir este Veinticinco de Diciembre que, de seguro, mucha gente guardará en el recuerdo como un día negro en el devenir de sus vidas. Algunos, quizás, hasta mascullen una maldición mientras en la calle escuchan un Villancico.

EL CORTIJO

EL CORTIJO

Y un día, esa  Derecha que tan poco me gusta se adueñó de España y la convirtió en su particular Cortijo. Si bien es cierto que ya lo había hecho en otras ocasiones, esta vez los protagonistas se han superado a si mismos. Hace ya años que Mariano Rajoy, al que, coloquialmente, llamare desde hoy El Marianico, venía anunciando, como un mal presagio, su nunca más deseada, solo por el mismo, llegada. Desde que lo veíamos y oíamos llamar plastlina a lo que era puro chapapote, no ha hecho otra cosa, hasta su llegada al poder, que encenagar la Política y recurrir a todo lo recurrible para desprestigiar a todo aquel que no pensara como él.
Claro que también es verdad que para conseguir sus logros, se rodeo, en todo todo momento, de una serie de "corifeos" que movieron sus ventiladores y expandieron a conciencia la basura que salía de su boca...no, no jugaba limpio El Marianico, en la oposición ni juega limpio ahora que está en el Gobierno.
Es cierto, a que negarlo, que, según él, le avalan los votos; unos explicables ya que parten de las Derechas de siempre y otros inexplicables, porque no no se entiende que haya millones de personas que en España, le den tan poco valor a su voto...claro que cuando ha llegado el castañear de dientes, muchos han empezado a darse cuenta de que van a tener que aguantarlo durante cuatro años...Si dios no lo remedia. Y en su pecado de ayer, llevan la penitencia de hoy.

PALOS DE ESCOBA

PALOS DE ESCOBA

Y la verdad es que eso de no comulgar con las Derechas me ha sido difícil a la hora de lograrlo y fácil en el tiempo de mantenerlo. Mi padre, Notario que nunca nos confesó de que lado estaba, pero que estuvo a punto de ser fusilado por ambos bandos, en los pueblos en los que estuvo siempre era buscado por las "clases" más altas, aunque el en todos los sitios repetía que "era el Notario del pueblo, no de los ricos del pueblo", se lo oí decir varias veces. Y eran estos, los ricos, quienes le invitaban a sus cacerías, a las que, por capricho de alguno de ellos, siempre querían que yo les acompañara: era un chaval, decían, gracioso y simpático, que hacía amenas las horas en que no se cazaba. O sea, que me crié entre ellos, escuchándoles a ellos y siendo el "niño mimado" de algunos de ellos.
Por eso digo que me fue difícil decantarme por un lado y fácil mantenerme luego en el otro. No me gustaba su proceder con la gente, sobre todo con sus criados, que eran tratados, salvo raras excepciones, como auténticos "palos de escoba" que estaban allí para barrer la escoria que ellos iban dejando...No me gustaba,  no su proceder y sobre todo si lo enfrentaba al compotamiento de mi padre, que no solo compartía con ellos munición, si tenían escopeta, sino que sus viandas eran compartidas con todos los criados.
Hay más razones que redundarían en mi toma de postura, pero todas las que recuerde las iré exponiendo en sucesivos comentarios, que iré vertiendo, junto a mi visión del acontecer diario en España.

SOY DEL ATLETICO

SOY DEL ATLETICO
  
Vaya por delante una confesión de principio: Yo no soy de Derechas. Terminada "aquella" guerra, me internaron en un Colegio de Escolapios, en Getafe. Tenía diez años y al poco de llegar, eramos muchos, nos formaron en el patio y nos dijeron: Los que sean del Madrid que se pongan en ese lado, los que sean del Atlético en este otro. En el primero se contaban por decenas, mientras que en el otro el número era más bien escaso; yo apenas sabía la diferencia, pero sin dudarlo mucho me fui donde menos compañerps había. Casualmente recuerdo que la mayoría estaba ubicada a la derecha del patio, mientras que minoría lo estábamos en la izquierda. No le dí importancia entonces, solamente meses más tarde caí en la cuenta de que los más numerosos no solo eran del Madrid, sino que estaban con el poder imperante y que siempre "querían ser los de arriba"; me reafirme en mi postura y desde entonces, han transcurrido más de setenta años, sigo siendo del Atlético y no comulgo con las Derechas.